Cuando los mosqueros de barbos y carpas de Madrid vamos a nuestra tienda de pesca nos encontramos con un problema, “No hay moscas para barbos o carpas“, da igual donde vayas, como mucho encontrarás una magnifica colección de mosquitos que funcionan perfectamente con las truchas pero que a la hora de pescar barbos o carpas se nos quedan bastante cortos, en alguna que otra puedes hasta encontrar ninfas pequeñitas y algún popper, pero por lo general son contadas las que poseen una buena colección de moscas tanto para trucha, como ninfas grandes para ciprínidos o streamers para bass y lucio.
Hoy quiero traeros una de esas moscas que faltan en las tiendas y que tan bien funcionan con barbos y carpas de tamaño.
Ver entrada completa en www.el-barbo.es
jueves, 16 de octubre de 2008
Heptagenido, Montaje para barbos y carpas
lunes, 29 de septiembre de 2008
Sin éxito en el embalse de San Juan

Mala tarde de pesca esta del domingo… Dia frío, nublado y en ocasiones con lluvia, así y todo Mª José y yo nos fuimos muy animados al embalse de San Juan, a la zona de Pelayos de la Presa.
Cuando llegamos encontramos el embalse con poca o nula actividad de los peces. Sin embargo, caminando poco a poco por la orilla acabamos descubriendo numerosos barbos de color muy muy claro mimetizados totalmente con el fondo, esto los hacía especialmente difíciles de localizar, a demás se encontraban muy recelosos y sumado a la extrema claridad de las aguas era francamente complicado acercarse, no obstante el viento no soplo con fuerza durante gran parte del día por lo que no tuve problema en hacer lances largos de los que disfruté muchísimo.

De quien sería esta caña...? Allí no había nadie. Espero que no la dejara abandonada al ver que la Guardia Civil estaba por allí, y... vaya, que casualidad, ha sido la primera vez que me solicitan la licencia de pesca desde el 97, año en que conocí el embalse.
La jornada se saldó con muchas picadas de buenos barbos, pero que mordieron muy mal, algunos bases y una bonita boga. Y quiero hacer mención especial a una picada de un buen bass que mordió el rapala de Mª José y que no quiso salir del agua.

Por otro lado, el embalse presentaba una estampa bastante distinta a la de otros domingos debido al mal tiempo, estaba vacío, nada que ver con otros días en los que el San Juan se convierte en improvisada playa, a demás la extrema sequía había hecho estragos y se encontraba muy muy bajo.
No obstante, hacía mucho tiempo que no pescaba tan a gusto, y es que cuando uno va de pesca, lo de menos, es pescar. Creo que muchos estaréis de acuerdo conmigo cuando afirmo que un día de pesca sin peces no tiene porqué ser un mal día de pesca, en ocasiones, el lugar, el tiempo o en este caso el silencio me hizo disfrutar de la tranquilidad del campo.
Un saludo a todos!
jueves, 17 de julio de 2008
Bogas, las reinas del San Juan
La entrada de hoy le va ha gustar a más de uno, muchos sois los enamorados como yo del barbo a mosca y este post va dedicado a todos vosotros, aunque, no son barbos lo que he pescado esta tarde.
Llegabamos a eso de las 18:00 horas a la cola del San Juan, el tiempo caluroso y los peces deambulando por las orillas... Perfecto! Aunque la ilusión me duraría poco, cada vez que conseguía engañar a uno de los barbos que ociqueaban en las orillas me partían en la primera carrera (yo y mi manía de pescar fino), en fín perdí 6 moscas entre ninfas, tricopteros y hormigas.
A medida que pasaba la tarde sacamos algún black bass de pequeño tamaño, pero no encontramos ninguno de peso, los barbos se asustaban con facilidad y ya pensaba que me volvía a casa con las manos vacías.
A eso de las nueve y media de la noche llegó la hora mágica y con ella, la posibilidad de sacar unos barbos a seca. Efectivamente los peces salieron a su hora y empezaron a hociquear glotones por la superficie, cambie mi ninfa por un pequeño tricoptero de cul de canard en tonos oscuros y me dispuse a dejarme llevar por esos minutos de placer incomparable que me aporta la pesca en ese momento del día... Temperatura ideal, ausencia de viento y peces comiendo. Que maravilla!
Con paciencia, me iba acercando a las ondas que estos producen en su deambular y dejaba caer mi imitación con sumo cuidado en cada una de las "cebadas". De repente, una picada! Recojo nervioso y descubro que es un pez pequeño... Una Boga!!! Que ilusión! Hacía casi 5 ó 6 años que no pescaba una boguita a cola de rata, no porque no las hubiera, quizá más bien por las imitaciones que uso habitualmente para el barbo, mucho más grandes, el caso es que me ilusione muchísimo al ver que seguían ahí y que siguen siendo bravas pese a su pequeño tamaño.

En cosa de no más de media horita sacamos varias bogas, todas con la misma mosquita y para rematar, clave un precioso barbo de peso... No conseguí sacarlo... (mierda... jajaja) Pero ofreció una fantástica pelea con varios tirones directos al fondo que me provocaron un subidón de adrenalina.




Que maravilla de tarde he pasado, no os podéis hacer a la idea, y claro está no podía dejar de compartirla con vosotros. Espero que os haya gustado el relatillo y las fotos de esta "Reina del San Juan".
Que pesquéis mucho este fin de semana!!
lunes, 7 de julio de 2008
Bases, barbos y esqui en el San Juan
Este fin de semana ha sido espectacular, una tarde del sábado breve pero intensa.
Para empezar presentaré a Jose R. y a David, el primero, buen amigo desde hace muchos años y últimamente más pescador que nunca, a David que lo conocí el mismo sábado lo mando un fuerte abrazo y mi más sincero agradecimiento por la jornada que nos hizo pasar. Y es que cuando uno da con las personas adecuadas la diversión está asegurada.
Serían casi las 6:30 de la tarde y como os podéis imaginar el pantano estaba hasta arriba de domingueros que, a demás, pusieron la nota trágica al tener que acudir el samur por un ahogamiento.
Cogimos pues el barquito de David para alejarnos de la muchedumbre y pusimos rumbo a la cola del embalse, a la desembocadura del río Cofio, donde tantos y tantos barbos hemos sacado en mil y una jornadas anteriores. La corriente y el viento eran moderados así que decidimos dejar el barco parado y dejar que la corriente nos fuera llevando, de esta manera pescamos todas las orillas con unos pequeños rapalas, y no tardó mucho en entrar el único bass de la jornada.
Más tarde, cansados de esperar decidimos ir a alguna playa en busca de los barbos. Éstos se encontraban super activos pero no les debían gustar mucho las ninfas que les presentaba y solo conseguí sacar uno. También lo intentamos a inglesa con maiz, pero no hubo manera.
Al poco rato empezabamos a recoger los bártulos y nos disponíamos a hacer un poquito de esquí acuatico que, he de decir, es una autentica pasada. Espero que dentro de poco me haga llegar Jose R. las fotos y los vídeos y pueda mostraroslo aqui
lunes, 23 de junio de 2008
Almaráz, justito pero variado
Si si, lo he vuelto a hacer. He vuelto ha caer en las garras del Tajo y del encanto de la pesca en Almaraz. Todo un fin de semana de aventura donde no han faltado las alegrías, las decepciones, las roturas de línea, los visitantes inesperados y como no, los peces.
El Sábado empezó muy pronto, a las 5:30 estábamos en pie para pescar "al sereno" e intentar engañar algún barbo en la zona del embarcadero del Tajo (ver anteriores posts de Almaraz). Al llegar descubrimos que las algas habían cubierto toda la orilla y se hacía relativamente fácil acercarse a los peces, estos se encontraban muy activos comiendo en las orillas e, idiota de mi, reprimí mi ansia de sacar la cola de rata del coche y ponerme a sacar peces como un descosido.
Colocamos pues todos los bártulos del inglesa en la orilla, preparamos un rico engodo para barbo con mucho asticot y lombriz, medimos el fondo y lanzamos las cañas...
Este fué el resultado:




A pesar de lo mal que picaron, la ausencia de barbos, y los asquerosos peces-gato, lo pasamos bien y cogimos algo de colorcito (hacía falta ya tapar algunas marcas XD).
A eso de las 11 de la mañana decidimos, visto lo visto, dejar las inglesas y buscar un nuevo sitio. Unos cientos de metros río arriba, se extendían playas muy bajas de piedra repletas de barbos y carpas ninfeando a escasos centímetros a veces de la orilla. Al principio bajamos solo con las cañas de lance para bass (aun no habíamos visto los barbos), pero viendo el panorama no me arriesgué de nuevo y cambié mi equipo ligero por el de mosca... A los pocos lances tube la primera y única picada de un hermoso barbo que, por desgracia, ahora luce un bonito piercing... El resto de la historia ya lo conoceis. Poco tiempo despues, los barbos desaparecieron. No obstante saqué un par de basses con una ninfa gordota.


La mañana fue como observáis más bien escasa, a la 1:20 nos fuimos a casa a comer, a reponer fuerzas y a echarnos una buena siesta.
Por la tarde, el escenario que elegimos fue el embalse de Almaraz, en la parte de Saucedilla, un paso por debajo de la carretera nos ofreció un buen puesto de pesca donde conseguimos clavar alguna carpita.








En otro momento os escribo lo que sucedió el domingo, una última instantánea:
lunes, 9 de junio de 2008
Un domingo de pesca...
Un domingo cualquiera, en este caso el pasado día 8 de Mayo, nos levantamos para ir de pesca sin un destino muy concreto. Finalmente nos decidimos a tentar los basses que la última vez entraron en el embalse de Picadas. Un día frío en el que los barbos demostraron las pocas ganas que tienen de dejar la freza aun a estas alturas.
Llegamos tarde, a eso de las 11:00, la temperatura era fría por el incómodo aire que hacía y de vez en cuando se ponía a chispear. La cosa no empezaba como para echar cohetes. Montamos nuestros equipos ligeros de lance y mosca y empezamos a batir todas las orillas.
Nos encontramos con un par de pescadores con los que tuvimos la oportunidad de charlar sobre el estado del embalse y el coto que reina en esas aguas. Y es que Picadas es un coto, un coto en el que han echado 10.000 truchas. Wow!! 10.000 truchas? Pues no son tantas si contamos con las 92 hectáreas que tiene de superficie. Vamos que no se ve más que una trucha al día y ninguna picada por supuesto.
Los que si se dejaron ver aunque poco fueron de nuevo los basses, con un par de picadas fuertes. Los barbos a su vez siguen en sus quehaceres y ni miraban las imitaciones de ninfas que les pasabamos por delante de las narices, no así un ávido percasol de desproporcionado tamaño que ofrecio una digna resistencia (muy a mi pesar fué sacrificado de forma rápida y espero, lo menos dolorosa posible).
Por la tarde, visto lo visto, decidimos ir al Parque Juan Carlos I de Madrid, donde pescamos algunas carpitas, os dejo un par de imagenes.
Buena pesca!
martes, 3 de junio de 2008
Sin "picadas" en el Embalse de Picadas
El embalse de "Sin Picadas" debería llamarse, o al menos en lo referente a carpas y barbos. Os cuento...
- Fecha: 01-06-08
- Especies: Barbo, Carpa, Black Bass
- Localización: Madrid, España
- Cómo llegar:
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Esta vez el escenario de pesca lo buscamos en el embalse Madrileño de Picadas. Se sitúa en Aldea del Fresno y tiene una buena población de barbos y carpas, algunas bogas y black bass, y mucho percasol.
La zona a la que fuimos era perfecta, metidos en un pequeño cortado y el agua a la altura de los pies, buena profundidad a media distancia. Por desgracia la profundidad nos hizo colocar nuestras veletas muy arriba y enredábamos las líneas en los arboles que se situaban muy cerca por detras con frecuencia.
Preparamos un engodo para inglesa con aditivo de vainilla, 500gr de pan y mucho asticot y como cebo asticot o lombriz. La primera hora transcurrió sin una sola picada... "Vaya...", "¿Tendré bien puesto el fondo?"... Corriges el fondo, cebas otro poquito, echas asticot (a mansalva)... ... ...
"Vaya, juraría que cuando bajábamos por la cuesta he visto un par de carpas", "si, seguro que las he visto"...
Cuando llevábamos casi 4 horas con el cebo en el agua ya no podía más, preparé una cañita de lance ligero con un pececito de percasol y me puse a buscar algún bass que pululara por allí.
Los habíamos visto antes por las orillas junto a grandes carpas y barbos y efectivamente allí estaban atentos al minimo chapoteo en la superficie. Eso sí, todos pequeños.

Como podéis observar el lugar era cómodo, con espacio suficiente para tener todos los bártulos. A la espalda el cortado y enfrente a pocos metros, buena profundidad con, en teoría, buenos peces como los que anteriormente habíamos observado.
Nada de barbos en un día que parecía prometer y que por la manera de pulular de los peces, hubieramos echo más con los equipos de mosca, o quizá hubiera sido todo diferente si hubiera utilizado ver de vase, aprovechando uno de mis últimos post.

He de decir que toda la zona del río Alberche a su paso por Aldea del Fresno y Calalberche está echa una pena, las urbanizaciones están acabando con el río a esa altura, donde ya no veo ni barbos ni bogas que no hace muchos años he pescado.
Cuidemos un poco de lo poco que nos queda.
Buena pesca.
martes, 27 de mayo de 2008
Escapada a la Laguna del Campillo
Este sábado, aprovechando una tarde nublada pero con ratos de sol nos acercamos mi buen amigo José R. y yo a la Laguna del Campillo, situada en Rivas Vaciamadrid, en busca de algún barbo despistado que quisiera tomar un tentempié en su frenesí reproductivo.
- Fecha: 24-05-08
- Especies: Barbo, Black Bass
- Localización: Madrid, España
- Cómo llegar:
Prácticamente nada más llegar y lanzar nuestros aparejos de inglesa con un par de lombrices, tubimos las primeras picadas y José R. partió con la primera carrera hacia el fondo, quedándose perplejo de la fuerza con la que la locomotora acuática lo había dejado sin anzuelo en unos pocos metros.
Media hora más tarde, con algunas picadas esporádicas conseguí clavar el único barbo que, a demás había enganchado por debajo de la boca.

Ni todo el engodo del mundo hubiera hecho picar mejor aquel día a los barbos, que se mostraron totalmente concentrados en la freza y que no volvieron a dar señales de vida.
Un mal día para pescar en la Laguna del Campillo. ¿Será la época, será el lugar, o quizás no les guste el engodo con vainilla?
Un saludo!
lunes, 19 de mayo de 2008
El bass soñado
Este fin de semana pasado he vuelto a la zona de Almaraz. Su temperatura cálida, la abundancia de peces y la relativa facilidad con la que estos pican, lo hacen cada vez más atractivo a muchos pescadores que como yo hemos encontrado en Almaraz un pequeño paraíso para la pesca deportiva.
Jueves:
Tiempo revuelto, nubes, algo de lluvia y un ambiente típico más bien del mes de Abril nos esperaba la mañana del jueves. Nos habíamos enterado de que el barbo estaba en plena freza y nos acercamos a verlos a un rincón del Tajo donde, en apenas unas decenas de metros cuadrados se congregaban cientos de barbos dispuestos a sus tareas reproductivas. La imagen era sobrecogedora y las tentaciones de sacar mi cola de rata casi me hacen rendirme ante tanto pez. No obstante dejamos tranquilos a los barbos en sus quehaceres y nos dirigimos al propio embalse de Almaraz donde basses y carpas aguardaban nuestra llegada (o eso pensamos tras concluir la jornada).
Ver mapa más grande
He aquí la zona donde fuimos a ver los barbos.
Como digo, ambiente fresco y con lluvia a última hora, pero las carpas picaron bien a nuestro maíz de fresa que previamente habíamos preparado dejándolo desde el día anterior sumergido en aditivo de fresa que encontrareis en cualquier tienda especializada.
La técnica que empleamos fue la inglesa con veletas relativamente sensibles y como digo, con maíz aromatizado con aditivo de fresa. En un rato, sacamos 19 carpas de tamaño medio pero muy peleonas.
Nota: Todas las carpas que aparecen en las imágenes están perfectamente y se devolvieron todas al agua con vida.
Quiero hacer hincapié en que todas las carpas fueron devueltas al agua y que para evitar dañar la mucosa de los peces colocamos una bolsa sobre la tierra, aunque inevitablemente alguna saltarina se escurrió de ella.
Después de aburrirnos a sacar capas, decidimos tentar a los basses... Que mal se nos dio... Tan solo una picada bastante casual de un pequeño bass, que entró a un rapala clásico de boga casi tan grande como el.
Viernes:
El viernes amaneció igual que el jueves e incluso fue finalmente más frío, al menos de madrugada. Lo primero que hicimos fue ir a comprar unos rapala que imitaran a pequeños barbos que, seguramente supongan junto con carpas y percasoles una comida habitual en el Black Bass.
Decidimos ir al embarcadero donde mes anterior estuvimos sacando carpas y fuimos pescando palmo a palmo las orillas sin muchos resultados. Aunque los pequeños basses se lanzaban ávidos a todas las imitaciones, los grandes no se dejaban ver, y no fue tras mucho andar que tubimos la primera y única picadade un ejemplar digno de mención:
Por fin había salido mi Bass soñado, y es que era mi primer black bass a spinning, y el más grande de los que había sacado hasta ahora. De nuevo, Almaraz se había convertido en el escenario de otro récord personal.
El resto de la mañana transcurrió sin picadas por parte de los basses, en cambio los barbos se animaban a tentar los rapalas pues ya sabéis que en esta época se vuelven agresivos y más por defender su frezadero que por hambre atacan a las imitaciones sin dudarlo. Lamentablemente no conseguimos clavar ninguno.
Después de comer decidimos tentar de nuevo las carpas en el Tajo, no consiguiendo absolutamente ninguna picada, se ve que estaban demasiado ocupadas en sus tareas reproductivas como para tomar un tentempié. Tan solo un pegajoso pez gato mordió el anzuelo que llevaba lombriz como cebo, a la espera que algún barbo mordiera.
Al no ver ningún tipo de reacción de los ciprínidos decidimos colocar de nuevo los equipos ligeros de bass y al menos conocer nuevas orillas de la zona. En esta ocasión vimos varios basses de tamaño medio que atacaban a todo pero con pocas ganas, tan solo clavando uno con una mosca pequeña a cola de rata.
Sábado:
El sábado fuimos directamente al embalse decididos a batir un récord en cuanto al numero de capturas, aunque nos quedamos a 12 de conseguir igualar la anterior marca. 24 carpas y 3 galapagos europeos nos hicieron disfrutar de una pesca tranquila y divertida. El secreto? Engodo, maiz, cañamo, trigo y aditivo de fresa.
Un abrazo y buena pesca!



